Creencias 2:
“No soy bueno en partidos importantes”: Rompiendo la barrera mental que te limita
Si alguna vez sentiste que cuando el partido más importante es cuando peor jugás, no estás solo. Muchos jugadores de pádel —incluso los más experimentados— se enfrentan a esta creencia limitante: “No soy bueno en partidos importantes” .
Pero, ¿qué significa realmente “ser bueno” en esos momentos clave? ¿Es solo ganar? ¿Es jugar perfecto?
Quizás el problema no está en tu juego, sino en la forma en que interpretas esas situaciones de alta presión.
Porque la verdad es que sí podés rendir en los partidos importantes , y el cambio comienza al cuestionar esta creencia.
¿De dónde nace esta idea?
Esta creencia suele surgir de una combinación de experiencias pasadas y presión interna. Tal vez perdiste un partido decisivo por un error, o alguien te dijo que no tenía lo necesario para “aguantar los momentos difíciles”.
Sea cual sea el origen, el problema no está en tu habilidad técnica, sino en cómo gestionás tus pensamientos y emociones en esos momentos.
En partidos importantes, el cortisol y la adrenalina —hormonas del estrés— entran en acción. Esto puede ser una ventaja, porque preparan a tu cuerpo para responder con más energía.
Pero si tu mente interpreta la presión como una amenaza en lugar de un desafío, las mismas hormonas que deberían ayudarte a terminar saboteándote.
Cómo romper la creencia y brillar en los partidos importantes
La clave para transformar esta idea limitante está en el trabajo mental y emocional. Acá te dejo algunos pasos prácticos:
- Redefinir lo que significa “importante”
Un partido importante no tiene que ser perfecto ni terminar con vos levantando un trofeo. En lugar de enfocarte solo en el resultado, poné tu energía en el proceso: dar lo mejor de ti en cada punto, disfrutar el juego y aprender de la experiencia.
- Prepará tu mente como prepararás tu físico
Si entrenás tus golpes, ¿por qué no entrenar tu mentalidad?
Practicá técnicas de visualización antes de partidos clave. Imagina situaciones difíciles —como estar 5-5 en un tie-break— y visualizate jugando con calma y confianza. Al hacer esto, tu cerebro “entrena” para afrontar esas situaciones con seguridad.
- Convertí la presión en tu aliada
En lugar de decirte “no puedo fallar” en un momento crítico, cámbialo por “esta es mi oportunidad de mostrar lo que puedo hacer”.
Recordá que la presión solo existe porque a vos te importa. Y eso es algo positivo: te importa el juego, el esfuerzo y el desafío.
- Soluciona el miedo al error
Los grandes jugadores no temen fallar, porque saben que cada error los acerca al éxito.
En vez de enfocarte en “no equivocarte”, piensa en jugar el punto de la mejor manera posible. Si fallas, que seas intentando lo correcto, no por miedo a arriesgar.
La influencia del cuerpo en la mente.
Tu cuerpo puede ser un aliado poderoso en esos momentos clave.
Controlar tu respiración es fundamental: cuando te sientas ansioso o bajo presión, la respiración profunda y lenta ayuda a calmar tu sistema nervioso.
Probá esta técnica simple: antes de sacar o recibir un saque importante, inhalá profundamente por la nariz durante 4 segundos, retené el aire 2 segundos y exhalá lentamente por la boca en 6 segundos. Este pequeño gesto puede marcar la diferencia en cómo enfrentarás ese momento.
Historias que inspiran: De la presión al éxito
Muchos jugadores que hoy son ejemplos de mentalidad ganadora también se enfrentarán a esta creencia.
Pensá en los campeones de pádel que comenzaron perdiendo partidos decisivos, pero aprendieron a manejar esos momentos. Ellos no nacieron con esa habilidad; la construyeron enfrentando sus miedos, fallando y volviendo más fuertes.
Vos podés hacer lo mismo. Cada partido importante que jugás es una oportunidad para entrenar tu mente y romper con esa creencia.
Más allá del pádel: Cómo manejar la presión en otras áreas de tu vida
Lo que aprendes en la pista también se aplica fuera de ella.
Si te prepararás para los momentos de alta presión en el pádel, también vas a estar mejor equipado para afrontar entrevistas de trabajo, presentaciones importantes o cualquier desafío en tu vida.
Recordá: la presión no es el problema, sino cómo la interpretás.
Podés verla como una carga o como un desafío emocionante. La elección es tuya.
Un cambio de perspectiva: “Soy capaz de rendir en partidos importantes”
Imaginá que la próxima vez que estés en un partido decisivo, en lugar de decirte “no soy bueno en estos momentos”, te decís: “este es mi momento de demostrar lo que puedo hacer”. Esa simple afirmación puede transformar tu forma de jugar y disfrutar del partido.
Para terminar, recordá que ningún jugador se vuelve bueno en partidos importantes de un día para el otro. Es un proceso de aprendizaje, de ganar confianza en tu capacidad de afrontar la presión y de transformar los momentos difíciles en oportunidades.
Así que la próxima vez que pises la pista para un partido que importa, llevate con vos esta idea: “Soy capaz de rendir, de aprender y de disfrutar en los momentos clave” . No sos menos por sentir presión; sos más fuerte por enfrentarte a ella.
Porque, al final, lo importante no es solo ganar, sino animarte a jugar con el corazón, la mente y la confianza de alguien que sabe que puede dar lo mejor, incluso en las situaciones más desafiantes.