Del autosabotaje a la liberación emocional en la cancha
Por: Daniel Amat. MCA Master Coach Ontológico CAEC, Coach deportivo
«Siempre me pasa lo mismo.»
«No sirvo para esto.»
«¿Para qué me esfuerzo si igual voy a fallar?»
Estas frases no salieron del vestuario de un jugador cualquiera. Salieron de la cabeza de Nico, un adolescente talentoso que entrena hace más de un año con Fede, su coach. Pero lo que ocurre en la mente de Nico no tiene que ver con técnica ni con táctica. Tiene que ver con cómo interpreta lo que le pasa.
Y eso, en el pádel, puede marcar la diferencia entre un jugador que progresa… y uno que se estanca por sus propias creencias.
🎾 El caso de Nico: talento atado por la crítica interna
Fede es un entrenador atento, de esos que no solo escuchan con los oídos, sino también con la mirada.
Hace tiempo notó que, ante cualquier error no forzado, Nico se transformaba. Cambiaba la postura, bajaba la cabeza y se soltaba frases como látigos:
—¡Qué burro que soy!
—¡Otra vez la misma volea!
—No me va a salir nunca…
Lo curioso es que esos errores no eran frecuentes, pero el impacto emocional era gigante. En lugar de registrar el fallo como parte del aprendizaje, Nico lo convertía en una sentencia. Como si cada pelota fuera un examen final.
Y así, partido tras partido, la confianza del jugador se iba deshilachando.
📉 El ciclo del autosabotaje
Este patrón se repite en muchos deportistas: el error se interpreta como una señal de incapacidad personal. No como una conducta aislada o una situación corregible, sino como una verdad sobre sí mismo.
Esto genera un diálogo interno crítico, que activa emociones como frustración, vergüenza y desánimo. ¿El resultado? Un estado emocional que aumenta la probabilidad de volver a fallar. Se entra en un ciclo de autosabotaje.
Fede, que venía observando esta dinámica, decidió intervenir.
🗣️ La intervención del coach: una mirada distinta
Un martes después del entrenamiento, en lugar de dar por cerrado el día, Fede se acercó a Nico mientras guardaba su pala.
—Che, Nico… ¿Te puedo hacer una pregunta medio rara?
—Sí, claro —respondió el chico, un poco desconcertado.
—¿Vos te hablarías así si fueras tu propio compañero de juego?
Nico se quedó helado.
—No… supongo que no.
—¿Y si alguien le hablara así a un amigo tuyo, qué le dirías?
—Le diría que pare, que lo va a hacer sentir mal.
Fede sonrió. No necesitaba decir más. Solo dejó que el silencio hiciera lo suyo.
Ese pequeño quiebre en el pensamiento de Nico fue el primer paso.
🔄 El cambio de atribución: de incapacidad a posibilidad
La semana siguiente, Fede empezó a trabajar con Nico desde otro lugar. No tanto en la ejecución, sino en la interpretación:
👉 Cada vez que cometía un error, lo frenaba un segundo y le preguntaba:
- ¿Qué interpretación le das a eso?
- ¿Eso que te salió mal depende de vos?
- ¿Podés entrenarlo?
- ¿Lo que fallaste hoy significa que siempre te va a pasar?
De a poco, Nico empezó a ver el error como una situación puntual, modificable y controlable. Ese es el eje de la teoría de la atribución de Weiner, aplicada al deporte: cómo explicamos lo que nos pasa determina cómo nos sentimos… y qué hacemos después.
Ya no se trataba de una verdad sobre su identidad (“soy un burro”), sino de una oportunidad concreta (“tengo que trabajar la volea cruzada en movimiento”).
💡 El giro emocional: del juicio a la motivación
Con este cambio de mirada, también cambió la respuesta emocional.
Donde antes había enojo, ahora había curiosidad.
Donde había miedo a fallar, apareció compromiso.
Y donde antes sentía vergüenza, empezó a aparecer orgullo por su progreso.
El cambio fue sutil al principio, pero se notaba. En su actitud, en su lenguaje corporal, en cómo se recuperaba de los errores.
Y, sobre todo, en su sonrisa cuando salía de la pista.
🧭 ¿Qué puede hacer el entrenador ante estos casos?
El rol del coach es clave para interrumpir los patrones de autosabotaje. No alcanza con marcar el error técnico. Hay que enseñar a reinterpretar la experiencia desde un lugar que empodere al jugador.
Algunas estrategias prácticas:
- 🔍 Observar los patrones de diálogo interno: ¿Qué se dice el jugador cuando acierta y cuando falla?
- 🧠 Trabajar la atribución del error: ¿Lo atribuye a algo controlable o incontrolable? ¿Estable o pasajero?
- 🗣️ Intervenir con preguntas, no con juicios: Ayudá al jugador a encontrar una narrativa más justa y constructiva.
- 🧱 Construir autoconfianza basada en el proceso: Reforzá el esfuerzo, la constancia y la capacidad de aprender.
🌱 La liberación emocional empieza por dentro
A veces, la mayor transformación de un jugador no está en su drive ni en su bandeja, sino en cómo se habla a sí mismo cuando las cosas no salen como espera.
Ayudarlo a cambiar ese diálogo es regalarle algo más grande que un punto ganado: una mentalidad que no lo limite, sino que lo libere.
Y ahí, donde la técnica se queda corta, es donde el coaching emocional y la psicología del deporte hacen la diferencia.
Daniel Amat