El Estrés: De Enemigo a Aliado en la Pista de Pádel

Introducción: El punto decisivo y el estrés

¿Alguna vez te encontraste en un partido de pádel enfrentando un punto decisivo con las piernas temblando y el corazón latiendo como un tambor?

Eso es el estrés en acción. En esos momentos, muchos lo ven como un enemigo, un obstáculo que nos bloquea.

Sin embargo, ¿y si te dijera que el estrés puede ser tu mejor aliado? Según la psicóloga Kelly McGonigal, el problema no es el estrés en sí, sino cómo lo interpretamos.

Por años, nos enseñaron que el estrés es dañino. El aumento del cortisol, esa hormona que nos activa en situaciones de presión, se compromete con problemas de salud, bloqueos mentales y bajo rendimiento.

Pero McGonigal nos ofrece otra perspectiva: el estrés no es el villano. De hecho, nuestro cuerpo tiene una herramienta poderosa para compensar el efecto del cortisol y la adrenalina: la oxitocina, la hormona del vínculo y la conexión.

En este artículo, vamos a explorar cómo podés transformar el estrés en un aliado dentro y fuera de la cancha de pádel, aprendiendo a colaborar con él en lugar de resistirlo.

Entendiendo el estrés: No es el enemigo

El estrés es una respuesta natural y necesaria. Cuando enfrentamos un desafío, ya sea un oponente habilidoso o una situación difícil en la vida, nuestro cuerpo reacciona aumentando el nivel de cortisol y adrenalina. Estas hormonas nos preparan para actuar: nos hacen más alertas, aumentan el flujo sanguíneo y liberan energía.

Pero, según la visión tradicional, este aumento hormonal también tiene un precio. Si no gestionamos bien el estrés, el exceso de cortisol puede generar fatiga, tensión muscular y un bajón de rendimiento.

Lo interesante que plantea Kelly McGonigal es que el estrés no tiene que ser visto como un daño inevitable. En su investigación, descubrió que cuando cambiamos nuestra percepción del estrés, los efectos negativos pueden disminuir, e incluso revertirse. Y aquí es donde entra la oxitocina.

El papel de la oxitocina: El antídoto natural del cuerpo

Cuando experimentamos estrés, además de cortisol y adrenalina, nuestro cerebro libera oxitocina. Esta hormona, conocida como la “hormona del amor” o “del vínculo”, tiene una función clave: protegernos de los efectos adversos del estrés. La oxitocina nos impulsa a buscar apoyo social, a compartir nuestras preocupaciones y conectarnos con otros.

 

En términos deportivos, la oxitocina podría ser la razón por la cual un abrazo de un compañero al terminar un partido difícil nos devuelve el aliento, o por qué una charla con el entrenador nos reorienta cuando estamos bloqueados. Más aún, la oxitocina ayuda a reparar los efectos cardiovasculares del estrés, protegiendo nuestro corazón y manteniéndonos en equilibrio físico y emocional.

Estrés en el pádel: Oportunidad en lugar de amenaza

En el pádel, el estrés es inevitable: partidos ajustados, rivales intimidantes o la presión de querer ganar. Pero el estrés no tiene que ser el “enemigo invisible” que sabotea tu juego. Cambiar la perspectiva es el primer paso.

¿Sentís que el corazón late rápido antes de un punto crucial?

No es miedo, es energía que tu cuerpo está generando para ayudarte a responder mejor.

¿Sudás más de lo habitual?

Es tu cuerpo eliminando toxinas para mantenerte enfocado.

Cuando empezamos a interpretar estas señales como aliadas en lugar de amenazas, nuestro rendimiento cambia.

Cómo colaborar con el estrés: Estrategias prácticas

Acepta el estrés como parte del juego:

No trates de suprimirlo. Acepta que el estrés está ahí porque el momento es importante para ti. Recordá: sentir estrés significa que te importa.

Cambiá la narrativa interna:

Decí en voz alta o pensá: “Este estrés me está ayudando. Es mi energía para ganar este punto”. Este simple cambio de mentalidad transforma la amenaza en oportunidad.

Aprovechá la oxitocina:

No te aísles cuando te sentís estresado. Hablar con tu compañero, con tu entrenador o incluso con vos mismo en voz alta puede ayudarte a procesar y canalizar las emociones. La conexión es clave.

Practicá la respiración consciente:

En medio de un partido, una respiración profunda y lenta puede ser suficiente para reducir la intensidad del cortisol y mantener la calma.

Preparación mental previa:

Visualizá situaciones de estrés y ensayá mentalmente cómo las enfrentarías. Cuanto más te expongas a esos escenarios en tu mente, más confianza tendrás al enfrentarlos en la realidad.

 

Conclusión: Del estrés al aprendizaje

El estrés, lejos de ser un obstáculo, puede ser una herramienta para crecer. Tal como en un partido de pádel, donde cada punto difícil nos empuja a dar lo mejor de nosotros, el estrés es una señal de que estamos viviendo algo significativo.

Si colaboramos con él en lugar de resistirlo, no solo podremos mejorar nuestro rendimiento deportivo, sino también fortalecer nuestra mentalidad y nuestra capacidad de conectar con los demás.

La próxima vez que estés frente a un desafío en la pista, recordará esto: el estrés es tu aliado. Aprende a escucharlo, trabaja con él y úsalo como combustible para alcanzar nuevas alturas.

¡Te esperamos en la cancha para que lo pongas en práctica!